Tu mascota también necesita una maleta
Preparar un viaje suele seguir siempre el mismo ritual. Revisamos la ropa, cargamos el móvil, preparamos los documentos y comprobamos que no falte nada antes de cerrar la maleta.
Pero cuando viajamos con un animal existe una segunda maleta que merece prácticamente la misma atención.
La maleta para mascotas no tiene que ser enorme ni estar llena de objetos innecesarios. Lo importante es incluir aquello que realmente puede necesitar durante el trayecto y durante los días que paséis fuera de casa.
Y hay algo especialmente importante: no debemos pensar únicamente en lo que necesita cuando lleguéis al destino. También hay que preparar el viaje de ida, las posibles paradas y el regreso.
La comida de siempre es mejor que experimentar durante las vacaciones
Uno de los errores más fáciles de cometer es pensar que durante las vacaciones podemos cambiar la alimentación de nuestra mascota.
Si tu animal está acostumbrado a una comida determinada, lo recomendable es mantener su alimentación habitual siempre que sea posible. Los cambios bruscos pueden provocar problemas digestivos y convertir una escapada fantástica en una experiencia bastante menos agradable.
Por eso, dentro de la maleta para mascotas, lleva comida suficiente para todo el viaje y, si la escapada es larga, considera llevar una cantidad adicional para posibles imprevistos.
También es recomendable llevar sus premios habituales, pero sin convertir las vacaciones en una excusa para modificar completamente su dieta.
Agua: probablemente lo más importante
No deberías esperar a llegar al alojamiento para pensar en el agua. Durante los desplazamientos, las caminatas y las excursiones, tu mascota necesitará tener acceso a agua adecuada.
Un bebedero portátil ocupa poco espacio y puede resultar especialmente útil cuando estás fuera durante varias horas.
En verano, además, la planificación del agua adquiere todavía más importancia, especialmente durante actividades al aire libre.
Documentación: el papel que puede salvarte de un problema
La documentación es otro elemento que muchas personas olvidan cuando preparan la maleta para mascotas.
Antes de viajar, comprueba qué documentos necesitas según el destino y el medio de transporte que vayas a utilizar. También es recomendable llevar identificada correctamente a tu mascota y disponer de la información veterinaria relevante.
Si vas a viajar fuera de España, revisa con suficiente antelación los requisitos específicos del país de destino, ya que pueden existir condiciones sanitarias y documentales diferentes.
No lo dejes para el último día.
Lleva algo que huela a casa
Este pequeño detalle puede ser muy útil. Una manta, una cama portátil o incluso algún objeto que tu mascota utilice habitualmente puede ayudar a que el nuevo alojamiento resulte menos extraño.
Cuando llegamos a un lugar desconocido, nosotros tenemos multitud de referencias visuales para entender dónde estamos.
Nuestra mascota no. Un objeto familiar puede formar parte de su pequeño espacio de seguridad durante el viaje.
Correa, arnés y una segunda opción
Nunca está de más llevar una correa adicional. Si la principal se rompe o se pierde, tener una de repuesto puede evitar un problema.
Lo mismo ocurre con otros elementos importantes del paseo. Dentro de la maleta para mascotas, prioriza aquello que tendría consecuencias importantes si se pierde.
No necesitas llevar toda la tienda de accesorios contigo. Necesitas estar preparado para los pequeños imprevistos.
Un pequeño botiquín también tiene sentido
No se trata de llevar medicamentos por tu cuenta ni de administrar tratamientos sin indicación veterinaria.
Pero sí puedes preparar un pequeño kit con productos básicos apropiados para tu mascota y llevar su medicación habitual si la necesita, siguiendo siempre las indicaciones de su veterinario.
Si tu mascota toma medicación de forma regular, comprueba antes de salir que llevas suficiente para todo el viaje.
Y si tienes dudas sobre qué incluir en un botiquín, lo mejor es consultarlo previamente con un profesional veterinario.
La parte menos divertida también es necesaria
Bolsas para recoger sus necesidades, toallitas, una pequeña toalla o productos de higiene pueden parecer cosas poco importantes hasta que realmente los necesitas.
Una excursión bajo la lluvia, un baño inesperado en un río o una parada en mitad del viaje pueden hacer que estos objetos se conviertan en imprescindibles.
La buena preparación no consiste en llevar muchas cosas. Consiste en llevar las correctas.
No olvides su rutina
Quizá el elemento más importante de todos no quepa dentro de ninguna maleta.
La rutina. Las vacaciones pueden cambiar horarios, lugares y actividades, pero mantener algunos hábitos familiares puede ayudar a que tu mascota se adapte mejor. Intenta mantener horarios razonables para comer, descansar y salir.
Y recuerda que un día de vacaciones no tiene por qué estar lleno de actividades.
Tu mascota también necesita momentos de tranquilidad.
La mejor maleta es la que te permite viajar tranquilo
Preparar una buena maleta para mascotas no significa llenar el coche de accesorios. Significa anticiparte a las situaciones que realmente pueden surgir durante el viaje.
Agua, alimentación habitual, documentación, elementos de paseo, higiene, objetos familiares y aquello que tu mascota necesite específicamente deberían tener un espacio reservado.
Porque cuando viajas con un animal, una buena preparación no solo evita problemas. También te permite disfrutar mucho más del destino.
Y al final, ese es el objetivo: que la aventura empiece desde el momento en que cerráis la puerta de casa y que tanto tú como tu compañero podáis disfrutarla.
