¿Tu mascota te conoce mejor de lo que crees? Las señales que aprende de ti sin que te des cuenta

¿Tu mascota te conoce mejor de lo que crees? Las señales que aprende de ti sin que te des cuenta

Tu mascota está pendiente de mucho más de lo que imaginas

¿Alguna vez has pensado en hacer algo y tu mascota parece saberlo antes de que ocurra?

Coges una mochila y aparece. Te acercas a la puerta y empieza a moverse. Coges las llaves y corre hacia ti. O incluso parece saber cuándo vas a salir de viaje mucho antes de que hayas metido una sola cosa en la maleta.

No es magia.

Las mascotas pueden aprender asociaciones entre determinados objetos, sonidos, movimientos y rutinas y lo que sucede después.

Por eso, cuando hablamos del comportamiento de las mascotas, hay un detalle fascinante: muchas veces somos nosotros mismos quienes, sin darnos cuenta, les estamos dando pistas.

Las llaves pueden convertirse en una señal

Imagina que todos los días coges las llaves justo antes de salir a pasear.

Después de repetir la misma secuencia muchas veces, tu mascota puede empezar a asociar el sonido o el movimiento de las llaves con lo que viene después.

No necesita entender qué son unas llaves. Simplemente aprende:

llaves → persona se prepara → salimos.

Y ahí comienza una de las partes más interesantes del aprendizaje animal: las asociaciones.

Lo mismo ocurre cuando preparas un viaje

Aquí es donde el asunto se vuelve todavía más curioso para quienes viajan con mascotas. Piensa en todas las señales que aparecen antes de un viaje.

  • Sacas una maleta.
  • Guardas ropa.
  • Buscas el transportín.
  • Preparas su comida.
  • Mueves determinados objetos.
  • Coges la documentación.

Todo eso puede formar parte de una secuencia que tu mascota ya reconoce. Por eso puede parecer que “sabe” que vais a viajar antes de que hayas salido de casa.

No necesariamente está anticipando el destino. Está reconociendo patrones familiares.

Los perros son expertos en leer nuestras rutinas

Los perros están especialmente atentos a las señales humanas y pueden aprender numerosas asociaciones relacionadas con nuestras rutinas.

Pero eso no significa que exista un único lenguaje universal. Cada animal desarrolla su propio repertorio de asociaciones dependiendo de su convivencia, experiencias y entorno.

Por eso dos perros pueden reaccionar de manera completamente diferente ante la misma señal.

Uno puede emocionarse al escuchar una cremallera. Otro puede no prestarle ninguna atención.

Y los gatos tampoco se quedan atrás

Aunque muchas veces pensemos que los gatos viven completamente a su aire, también pueden aprender rutinas y asociaciones.

Pueden reconocer horarios, sonidos y determinadas acciones de las personas con las que conviven. Quizá no salten de alegría cuando ven una maleta.

Pero eso no significa que no hayan aprendido que determinados movimientos anuncian algo diferente.

Aprende a observar a tu mascota

Una de las mejores formas de comprender el comportamiento de las mascotas es dejar de fijarnos únicamente en lo que hacen y observar cuándo lo hacen.

Por ejemplo:

  • ¿Se pone nerviosa cuando sacas la maleta?
  • ¿Se acerca cuando coges el arnés?
  • ¿Empieza a seguirte cuando preparas determinadas cosas?
  • ¿Busca su transportín?
  • ¿Se esconde?

Estas diferencias pueden ayudarte a descubrir qué asociaciones ha construido con determinadas situaciones.

Y aquí hay algo importante: no todo significa lo mismo

Una mascota que corre hacia la puerta puede estar emocionada. Pero otra puede hacerlo porque está nerviosa.

Un animal que se esconde cuando aparece el transportín puede estar anticipando un viaje que anteriormente le resultó desagradable.

Por eso no debemos interpretar cualquier comportamiento de manera automática. Hay que observar el contexto y conocer cómo se comporta normalmente.

¿Quieres que viajar sea más fácil para ella?

Puedes utilizar este conocimiento a tu favor.

Si quieres que tu mascota tenga una experiencia más tranquila con los viajes, intenta que los elementos relacionados con ellos no aparezcan siempre justo antes de una situación estresante.

Por ejemplo, puedes dejar el transportín accesible en casa durante determinados periodos para que no lo asocie exclusivamente con ir al veterinario o viajar.

En perros, también puede ser útil trabajar progresivamente las señales relacionadas con el coche si muestran ansiedad.

Siempre que exista miedo intenso, ansiedad o problemas persistentes, es recomendable buscar asesoramiento veterinario o de un profesional del comportamiento animal.

La parte más fascinante: probablemente tú también tienes tus propias señales

Puede que ni siquiera seas consciente de ellas. Quizá cambias tu tono de voz. Caminas de una determinada manera. Abres un armario concreto. Coges unas llaves.

Te pones unos zapatos. Preparas una mochila. Tu mascota observa todos esos pequeños detalles. Y con el tiempo construye su propio “diccionario” de señales.

Tu mascota no necesita hablar para comunicarse contigo

El comportamiento de las mascotas está lleno de pequeños detalles que pueden pasar desapercibidos.

Aprender a observarlos no solo resulta fascinante. También puede ayudarte a detectar cuándo está emocionada, tranquila, incómoda o estresada.

Y cuanto mejor entiendas esas señales, más fácil será adaptar los viajes y las experiencias a sus necesidades.

Porque quizá tu mascota no sepa leer un calendario. Pero probablemente haya aprendido a leer muchas pequeñas cosas de ti.

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