Con la llegada del otoño, las temperaturas comienzan a bajar, los días se acortan y nuestros animales necesitan adaptar sus rutinas a los cambios estacionales. El frío, la humedad y la muda de pelo son algunos de los factores que debemos tener en cuenta para garantizar el bienestar de perros y gatos durante esta época del año.
Aunque muchos animales cuentan con un pelaje que les ayuda a protegerse de las bajas temperaturas, esto no significa que sean inmunes al frío. Por eso, desde Pets Travel, te contamos seis consejos para cuidar de tu mascota en otoño y prepararla para la llegada del invierno.
1. La muda de pelo: prepara su pelaje para el invierno
Durante el otoño, muchos perros y gatos renuevan su pelaje para adaptarse a las nuevas condiciones climáticas. En algunos animales, este proceso implica una pérdida de pelo considerable, ya que el manto cambia para ofrecer una mayor protección térmica.
Para ayudar a tu mascota durante la muda, es recomendable mantener una rutina de cepillado adaptada a su tipo de pelo. En animales de pelo largo o con abundante subpelo, el cepillado frecuente ayuda a retirar el pelo muerto, prevenir los nudos y mantener la piel en buenas condiciones.
Consejo: dedica entre 5 y 10 minutos al cepillado diario si el tipo de pelaje de tu mascota lo requiere. Utiliza un cepillo adecuado y evita los tirones. Si observas calvas, irritación o una caída de pelo excesiva, consulta con tu veterinario.
2. Protege sus almohadillas frente al frío y la humedad
Las lluvias, el barro y las bajas temperaturas pueden afectar a las patas de nuestros compañeros de cuatro patas. La humedad persistente y los suelos ásperos pueden favorecer las irritaciones y las molestias en las almohadillas.
Después de cada paseo, revisa sus patas y limpia suavemente la suciedad acumulada. Es importante secarlas bien, prestando especial atención a los espacios entre los dedos, para evitar que permanezcan húmedos durante demasiado tiempo.
Si las almohadillas están secas o agrietadas, puedes consultar con tu veterinario sobre el uso de bálsamos específicos para animales.
Consejo: convierte la revisión de las patas en parte de vuestra rutina después de los paseos otoñales. Si aparecen heridas, inflamación, mal olor o cojera, busca asesoramiento veterinario.
3. Adapta los paseos a los días más cortos
En otoño, anochece antes y la visibilidad disminuye, especialmente durante los días lluviosos o con niebla. Por eso, es importante tomar algunas precauciones para disfrutar de los paseos con seguridad.
Siempre que sea posible, aprovecha las horas centrales del día para realizar las caminatas más largas y disfrutar de temperaturas más agradables. Si paseas al amanecer o al anochecer, utiliza collares, arneses o correas reflectantes y elementos luminosos que permitan ver a tu perro con mayor facilidad.
También debes adaptar la duración de los paseos a las necesidades de cada animal. Los perros pequeños, los de pelo corto y los que tienen poca grasa corporal pueden ser más sensibles al frío.
Consejo: observa el comportamiento de tu perro durante los paseos. Si tiembla, levanta las patas con frecuencia o intenta regresar a casa, puede estar sintiendo demasiado frío.
4. Disfruta de la nieve con tu perro de forma segura
Con la llegada del invierno, la nieve se convierte en una oportunidad para disfrutar de nuevas experiencias con nuestros compañeros de cuatro patas. Una escapada a la montaña o un paseo por paisajes nevados puede ser un plan fantástico para muchos perros, siempre que tomemos algunas precauciones.
No todos los perros toleran las bajas temperaturas de la misma manera. Los animales de pelo corto, los perros pequeños, los cachorros y los de edad avanzada suelen necesitar una protección adicional frente al frío.
Antes de organizar una excursión a la nieve, ten en cuenta estas recomendaciones:
- Protege sus almohadillas: el hielo y la sal utilizada para despejar caminos pueden irritar sus patas. Puedes utilizar botas específicas para perros o un bálsamo protector adecuado.
- Controla el tiempo de exposición: evita los paseos demasiado largos si hace mucho frío y presta atención a posibles señales de incomodidad, como temblores, levantamiento frecuente de las patas o búsqueda de refugio.
- Sécalo al regresar: retira la nieve y la humedad de sus patas, vientre y pelo con una toalla, prestando especial atención a los espacios entre los dedos.
- Evita que coma nieve: ingerir grandes cantidades puede provocarle molestias digestivas. Además, la nieve contaminada con sal u otras sustancias puede resultar perjudicial.
- Ten cuidado con el hielo: las superficies resbaladizas aumentan el riesgo de caídas y lesiones. Escoge rutas seguras y evita las zonas heladas o peligrosas.
Si vas a pasar varias horas en la montaña, lleva agua, una toalla y, si tu perro lo necesita, un abrigo adecuado. Recuerda que disfrutar de la nieve también significa respetar sus límites y adaptar la actividad a su condición física.
Consejo: antes de viajar, comprueba que el alojamiento admite mascotas y consulta las condiciones de acceso a los senderos o espacios naturales que quieras visitar.
5. Cuida el descanso y las articulaciones de los animales mayores
El descenso de las temperaturas puede aumentar las molestias de algunos animales que padecen artrosis u otros problemas articulares. Los perros y gatos mayores pueden necesitar cuidados adicionales para mantenerse cómodos durante los meses más fríos.
Prepara una zona de descanso cálida, con una cama mullida y alejada de corrientes de aire, puertas exteriores y ventanas frías. En el caso de los animales con problemas de movilidad, procura que puedan acceder fácilmente a su cama, al agua y a la comida.
Además, evita los cambios bruscos de temperatura y adapta el ejercicio a su estado físico, manteniendo una actividad moderada que les ayude a conservar la movilidad.
El pelaje también cumple una función protectora, por lo que no conviene realizar cortes excesivamente cortos sin valorar antes las necesidades específicas del animal.
Consejo: si tu mascota presenta rigidez al levantarse, dificultad para subir escaleras o menos ganas de caminar, consulta con tu veterinario. No administres medicamentos para el dolor destinados a personas sin indicación profesional.
6. El peligro invisible del otoño: los gatos y el motor del coche
Con la llegada del frío, algunos gatos buscan lugares cálidos donde refugiarse. El motor de un coche recién aparcado puede conservar calor y convertirse en un escondite atractivo, especialmente para los gatos que viven en la calle o tienen acceso al exterior.
Sin embargo, arrancar el vehículo sin comprobar si hay algún animal escondido puede provocar lesiones graves.
Antes de poner en marcha el coche, especialmente si ha permanecido varias horas estacionado en la calle, da unos golpes suaves en el capó y comprueba que no haya ningún gato cerca de las ruedas o debajo del vehículo.
Si tienes gatos en casa con acceso al exterior, procura ofrecerles espacios seguros, secos y protegidos donde puedan resguardarse de las bajas temperaturas.
Consejo: este pequeño gesto puede ayudar a prevenir accidentes y proteger a los gatos que buscan refugio durante los días más fríos.
Prepara a tu mascota para el invierno con Pets Travel
El otoño es una época ideal para revisar las rutinas de cuidado de nuestros animales y anticiparnos a los cambios de temperatura. Un buen cepillado, la protección de las almohadillas, unos paseos seguros y un lugar de descanso adecuado pueden marcar la diferencia en su bienestar.
Además, los meses más fríos ofrecen la oportunidad de descubrir nuevos destinos y disfrutar de escapadas con nuestros compañeros de cuatro patas, desde paseos por el campo hasta aventuras en la nieve.
Recuerda que cada mascota tiene necesidades diferentes según su edad, tamaño, tipo de pelo y estado de salud. Prestar atención a su comportamiento y consultar con un profesional cuando sea necesario es fundamental para cuidarla correctamente.
Y si estás pensando en organizar una escapada otoñal o una aventura invernal, en Pets Travel puedes descubrir alojamientos y destinos donde disfrutar de una experiencia junto a tu compañero de cuatro patas.
