Asturias con Perro: Otoño en Piloña

14 Oct 2020 · No hay comentarios

Siguiendo con nuestras propuestas para disfrutar de la naturaleza en compañía de nuestros peludos, hoy nos vamos a la zona oriental de Asturias donde encontramos un entorno casi idílico y perfecto para recorrer con nuestro amidog en esta época del año.

En la Comarca del Sueve, entre extensas zonas verdes, montañas y valles, sierras y majadas, arroyos y ríos, cascadas y pueblos con encanto, sierras y picos, encontramos el municipio de Piloña, famoso por sus bosques y las tonalidades que éstos adquieren durante el otoño. Destino preferente de actividades de montaña y un destino especialmente valorado en esta época del año, si aún no habéis tenido ocasión del otoño en Piloña, es algo especialmente recomendable, más aún si somos viajeros de seis patas, ya que nuestro peludo disfrutará de lo lindo en tan magnífico entorno natural.

Asturias con perro: Paisaje protegido de la Sierra del Sueve
Asturias con perro: Paisaje protegido de la Sierra del Sueve

Por si fuera poco, éste es también un territorio de leyendas en el que además podremos encontrar especies autóctonas únicas en el mundo, como el asturcón, y conjuntos etnográficos singulares, por no hablar de la cuidada, variada y riquísima gastronomía de la zona.

Los tres núcleos principales de población de Piloña son Infiesto, la capital; Villamayor y Sebares, pero aquí encontramos otras muchas aldeas y pueblos de gran belleza que nos permitirán retrotraernos a épocas pasadas y admirar la gran belleza de su arquitectura, sus monumentos y la naturaleza que los envuelve.

Infiesto, por ejemplo, es una tranquila villa repleta de encanto. Orientada hacia el río Piloña, el pueblo se articula en torno a él y no podemos dejar de recorrer sus riberas, sus puentes y sus pasarelas. No solo eso, déjemos llevar por la Calle de Quesu, por el Puente Viejo, la Plaza Mayor, la Iglesia parroquial y el Ayuntamiento. Y, por supuesto, acerquémonos a la Casa del Tiempo, en la que encontraremos una magnífica colección de relojes antiguos y piezas de relojería de todas las épocas, además de la interesante exposición “Los trece del Sidrón” sobre los hallazgos prehistóricos realizados en la cueva de la aldea de Vallobal.

También en Infiesto encontramos el precioso Santuario de la Virgen de la Cueva, situado a apenas dos kilómetros de la población. Se trata de un lugar de culto inmerso en un entorno natural incomparable. Enclavado en la roca, la construcción aprovecha de forma impecable y sorprendente la orografía del terreno, creando un armónico conjunto a pie de río, repleto de historia. Recientemente rehabilitado, muy cerca del santuario encontramos también un área recreativa para descansar un rato.

La segunda gran población de Piloña es Villamayor, en la que destaca la Iglesia de Santa María y, especialmente, su ábside. La parte más antigua de la abadía data del año 1003 y fue declarada Monumento Nacional en el año 1931. Además de la iglesia, en Villamayor podremos contemplar hórreos y paneras, magníficos ejemplos de la arquitectura tradicional de esta zona, además de espectaculares casas indianas. Además, a solo 2 kilómetros de la población, podremos realizar una ruta muy sencilla, la del famoso chorrón, una preciosa cascada en un entorno realmente repleto de magia, junto a la cual encontraremos también un área recreativa.

Cascada del Chorrón. Foto: Turismo de Asturias
Cascada del Chorrón. Foto: Turismo de Asturias

La tercera gran población de Piloñas es Sebares con su iglesia de San Pedro y, en la parroquia de Sorribes, la de San Pablo y el Palacio de Sorribes, de los siglos XVI y XVII.

En todo caso, Piloña tiene mucho más que descubrir, sobre todo a nivel natural. Por ejemplo, el Monte Cayón, la mayor altura de los Picos de Europa en esta zona, cuya subida es una de las referencias naturales de Piloña y en la que podremos disfrutar de idílicas vistas, tanto de los pueblos circundantes como de las montañas, como los montes de Lodeña e Incós, Cabranes, Nava, el Valle del Ques, Pintueles o la Sierra del Sueve. Una de las mejores opciones para el ascenso es, precisamente, hacerlo desde la población de Pintueles. Eso sí, durante la primavera habrá que tener cuidado con la procesionaria puesto que encontraremos abundantes pinos.

Pico Pienzu, en la Sierra del Sueve
Pico Pienzu, en la Sierra del Sueve

En todo caso, si hablamos de Piloña y de entornos naturales, es fundamental hablar de la Sierra del Sueve y sus dos cruces: el Picu Pienzu, el más alto de esta formación rocosa, y el de María Mingo, nombrado en honor a una pastora que allí falleció y recibió sepultura. En la Sierra del Sueve, el tiempo parece detenerse, entre la realidad y las leyendas; no en vano se dice que es ésta una montaña con duende de cuyos paisajes es fácil quedar prendado.

A destacar, en ella, la Majada de Espineres, que recibe el nombre de las espineras y de la que se dice que cada año aumenta exponencialmente su magia. En ella viven en libertad los asturcones, caballos salvajes autóctonos y únicos, que viven aquí entre los bosques y las dolinas en plena tranquilidad. Cada año en el mes de agosto, tiene aquí lugar, en la Majada, la Fiesta del Asturcón, declarada de Interés Turístico Nacional.

Asturcón, en la Sierra del Sueve
Asturcón, en la Sierra del Sueve

Y, si hablamos de Fiestas de Interés Turístico, no podemos dejar de hablar de Coya, puesto que aquí nació la única Fiesta de Interés Turístico Internacional de todo Asturias, el Descenso del Sella. En este pueblo piragüero pasó su infancia y su juventud Dionisio de la Huerta, fundador de dicha fiesta. Cada verano se bañaba con sus amigos en el río Piloña y practicaba en él el piragüismo, hasta que un año decidieron prolongar la travesía primero hasta Arriondas y después hasta Ribadesella.

En todo caso, si hablamos de Coya merece también una visita la propia población, tanto en lo que respecto a los bellos parajes en torno al río Piloña que en ella encontramos, como por sus construcciones tradicionales y sus casas indianas.

Otra aldea de gran belleza es la de Areñes, situada en el valle del río Fontoria y en la que podremos asistir a tradiciones únicas en Asturias como la procesión nocturna de las antorchas en las fiestas de San Roque. Esta población es también escenario de típicas leyendas asturianas como la de los Diablinos de la Trapiella, en torno a una casona del siglo XVIII situada a las afueras del pueblo, que se dice que fue habitada por diablinos aficionados a los bolos que jugaban en una bolera de oro y que tuvieron que ser encerrados por quienes habitaban la casona para evitar que siguieran haciendo ruido.

Continuando con las tradiciones, una zona perfecta para seguir aprendiendo de las relativas a esta área de Asturias es Espinaréu, donde encontraremos hórreos y paneras, viviendas tradicionales y lugares perfectos para los aficionados a la micología, así como todo tipo de artilugios e inventos relacionados con la madera. Aquí el río Espinaréu dibuja rincones únicos creando un entorno casi idílico y un refugio perfecto.

Decíamos antes que esta es tierra de leyendas y, por tanto, no podemos dejar de hablar de las xanas. Se dice que estas criaturas mágicas, fundamentales en la mitología asturiana, habitan en La Pesanca, refugio y reino de las xanas, en sus praderas, sus puentes, sus muros y sus bosques, recubiertos de musgos y líquenes y, además, punto de inicio de la ruta al pico Vizcares, el más alto de todo el concejo.

Y terminamos nuestro breve repaso a Piloña hablando del Valle de Borines, en el que la pureza del agua crea algunos de los lugares más bellos y emblemáticos de toda el área circundante. Paisajes creados por las famosas y reconocidas aguas minerales de Borines, laderas verdes, un sinfín de historia, un río mítico y un valle que se descuelga directamente desde el Monte Sueve. Aquí encontramos también la Cueva del Sidrón, cuyo entorno ha sido declarado Reserva Natural Parcial.

Como véis, una zona perfecta para descubrir en familia, a seis patas, en compañía de nuestros peludos, con tranquilidad y pudiendo disfrutar al máximo de la naturaleza, la calma y la gran hospitalidad asturiana.

Dónde dormir para disfrutar del otoño en Piloña

Terminamos, como siempre, con una recomendación para quienes queráis animaros a descubrir, en este caso, el otoño de Piloña con vuestro perro, o cualquier otra época del año en realidad.

Hablamos de Casa Blanca, un establecimiento tradicional dotado de todas las comodidades y ubicado en el propio municipio de Piloña. En él reina la calma y la tranquilidad y, lo que es más importante, nuestros peludos son más que bienvenidos sin importar ni su tamaño ni su raza ¡y además de forma totalmente gratuita!

Exterior ajardinado de la Casa Blanca, en Piloñas (Asturias)
Exterior ajardinado de la Casa Blanca, en Piloñas (Asturias)

La casa tiene capacidad para cuatro personas y cuenta con un enorme jardín ideal para que nuestro/s compañero/s de cuatro patas pueda/n esparcirse sin problemas. Su ubicación es inmejorable para recorrer la zona y disfrutar de este entorno natural incomparable.

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